1 de July de 2013

El Día Internacional de la Niña, observado por la ONU por primera vez este año el 11 de octubre, es una celebración de los progresos realizados en la promoción de los derechos de las niñas y el reconocimiento del trabajo que queda por hacer para la eliminación de las desigualdades de género entre niños y niñas.


En esta ocasión, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), desea expresar su preocupación por la situación de millones de niñas y adolescentes en América Latina y el Caribe, especialmente las que viven en la pobreza extrema y las que están sujetas a violencia y discriminación por motivos de género.


Este año, la temática de la celebración se ha enfocado en el matrimonio temprano, y nosotros desde Unicef Nicaragua, hemos puesto nuestra atención también en el embarazo precoz, situación que niega a una niña su infancia, interrumpe su educación, limita sus oportunidades, aumenta su riesgo de sufrir violencia y abuso, y pone en peligro su salud. Es por estas razones, que el embarazo en el grupo de menores de 18 años es preocupante, pues las estadísticas oficiales muestran que más del 25 por ciento de los nacimientos provienen de madres adolescentes.


Los datos sobre embarazos en adolescentes son un reflejo de una norma social, que hace que en el país se vea con normalidad y aceptación, el hecho de que una niña quede embarazada a tan corta edad. En Unicef no podemos cerrar los ojos ante esta situación que demanda acciones de parte del Estado, la sociedad en conjunto y organismos que trabajamos por el cumplimiento de los derechos de la niñez. Es así, como destacamos también los frutos del esfuerzo conjunto, como es el proyecto de ley del nuevo Código de la Familia, que revocará la ley que permite a las adolescentes contraer matrimonio a partir de los 14 años, subiendo la edad mínima para casarse a los 18 años tanto para mujeres y hombres.


En Unicef, también promovemos la participación de adolescentes en el debate para contrarrestar el embarazo temprano. A través de una participación significativa, los adolescentes desarrollan las herramientas que necesitan para tomar decisiones que afectan sus vidas y romper círculos viciosos, como la discriminación de género y la violencia, que se transmite de una generación a la siguiente.


Capacitar a las niñas y la protección de sus derechos está en el corazón de la cuestión. Los gobiernos, la sociedad civil y las agencias de la ONU estamos trabajando juntos para poner fin al matrimonio temprano y el embarazo precoz. Un mayor compromiso y recursos serán necesarios para acelerar la acción que empodere a las niñas y amplíe las intervenciones exitosas.


Hoy, nos unimos al llamado de las agencias de Naciones Unidas, que recomiendan a los gobiernos adoptar medidas decisivas y concertadas para asegurar que todas las niñas en esta región tengan el derecho a una infancia que les brinde la oportunidad de alcanzar su pleno potencial. Cuando todas las niñas sean capaces de permanecer en la escuela y evitar el embarazo y el matrimonio temprano, se sentarán las bases para una vida mejor para ellas y sus familias Se sentarán las bases para el progreso de sus naciones. El autor es Representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia Unicef.