1 de July de 2013

“Les decía: a ver pongan atención. Vamos a jugar a la escuelita. Yo soy la profesora”, recuerda entre risas, Mirna Toledo, quien de pequeña soñaba con ser maestra y tuvo como primeros alumnos a sus amigos de infancia. Convertida hoy en una educadora, asegura que lo que más disfruta de su profesión es no sólo enseñar, si no también aprender al lado de sus alumnos. Enseña el quinto grado de primaria en una escuela de Bilwi, donde ha visto enriquecido su aprendizaje con la implementación del Sistema Educativo Autonómico Regional (SEAR) de la costa caribe nicaragüense, que contempla la enseñanza bilingüe en las diversas lenguas de la Costa Caribe lengua miskita.


Los miskitos en Nicaragua son un pueblo orgulloso de sus costumbres y tradiciones, en especial de su lengua. “Teníamos el derecho y una necesidad de enseñar a nuestros niños en nuestra lengua materna. En mi infancia no tuve esa oportunidad, pero hoy me siento feliz y orgullosa de poder enseñarles a nuestros estudiantes en miskito”, afirma Mirna.


Al igual que el resto de maestros que participan en el SEAR, Mirna, enfrentó el reto de aprender a leer y tener que enseñar en su propia lengua. “Fue difícil, porque nuestro aprendizaje del miskito fue oral y ahora nos encontrábamos ante una gramática, lo cual era algo nuevo”.


“Aprendí para enseñar y hoy me siento satisfecha” afirma Mirna. Cientos de maestros y miles de niños en la costa caribe nicaragüense vieron restituidos sus derechos con la implementación del sistema educativo bilingüe por parte del Ministerio de Educación, el cual contó con el apoyo de UNICEF. La implementación de las clases tanto en Miskito como en español, que es el idioma oficial en Nicaragua, han servido para una mayor integración entre los alumnos que tienen diferentes orígenes. A través del Programa Conjunto Cultura y Desarrollo, UNICEF también ha apoyado la reforma curricular, formación y actualización de docentes en Educación Intercultural Bilingüe y la producción de materiales educativos pertinentes en sus lenguas maternas en el marco del SEAR, así como la producción de programas de comunicación radiales en 6 lenguas, que sirven de herramientas para la enseñanza y revitalización de las distintas culturas de la Costa Caribe nicaragüense.


“Ha habido un despertar de las niñas y los niños. Anteriormente, cuando sólo recibían clases en español, no se sentían cómodos en el aula. Tenían miedo de expresarse, por temor a equivocarse al hablando un idioma extraño. No se sentían identificados con los textos, pues los mismos no hacían referencias a sus costumbres y tradiciones. Hoy esto ha cambiado. Son más seguros de sí mismos, adquieren conocimientos sobre su cultura y se expresan con facilidad”, afirma la orgullosa maestra.


El año 2012 en que se celebra la "Enseñanza inclusiva en la lengua materna", para poner de relieve su importancia como parte del derecho a la educación, aún quedan muchos retos por vencer en Nicaragua. “Necesitamos más textos pues son escasos”, lamentan Mirna y otros docentes de la educación mixta, quienes a su vez demandan mayor apoyo, capacitación y acompañamiento en un sistema de educación aún reciente, con grandes limitantes económicas y cuya meta es brindar una educación de calidad.