1 de July de 2013

Actualmente Nicaragua no cuenta con estudios que permitan identificar la situación de niñez vulnerable, así como los factores que refuerzan la exclusión y vulnerabilidad de niñez y adolescencia.


El Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez (Mifamilia) estimó a principios de 2009, como línea de base del Programa Amor, que existen unos cinco mil niñas, niños y adolescentes en las calles; 1.000 en riesgo social con madres y padres privados de libertad o migrantes; 4.500 niños y niñas menores de 6 años en riesgo social en el área urbana y semi urbana y 87.000 niñas y niños en situación de pobreza en el área rural, que requieren de cuidados profesionales para su crecimiento y desarrollo.


También existen unos 3.000 mil niñas, niños y adolescentes internados en centros de protección, que no tienen definida su situación socio legal; unos mil discapacitados en riesgo social y que requieren cuidados de salud especial; 20.000 en riesgo social que no están registrados en el Registro del Estado Civil de las Personas, y alrededor de 3.000 entre 5 y 17 años que están trabajando y se encuentran en situación de riesgo.


En el 2009 se creó el Sistema Nacional para el Bienestar Social (SNBS), dirigido por la Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía para el Desarrollo Social. La misión del SNBS es avanzar de forma efectiva en la restitución de los derechos de los nicaragüenses, priorizando a la familia, la niñez, las mujeres, las comunidades indígenas y afro-descendientes, la juventud, los adultos mayores y las personas con discapacidad.


Violencia contra la niñez y adolescencia


El Estudio Nacional sobre la Situación de Violencia contra la Niñez y la Adolescencia en Nicaragua (2005) señaló los siguientes hallazgos que continúan teniendo vigencia en el país: influencia de la pobreza, desempleo, migración, marginación social y patrones culturales como factores de desintegración o debilitamiento de las familias; persistencia de tolerancia social a la violencia, prevaleciendo actitudes y prácticas sustentadas en prejuicios y mitos que fomentan la violencia física, psicológica o sexual contra niños, niñas y adolescentes, en la casa, escuela, instituciones; la familia no representa, en muchos casos, un entorno seguro para los niñas, niños y adolescentes sino que es identificada como espacio de aprendizaje y socialización de la violencia; en todos los niveles de educación prevalecen formas de violencia física y verbal como método educativo; muchas niñas, niños y adolescentes consideran la represión a la opinión y expresión como forma de violencia y actitud discriminatoria.


Según datos de la Policía Nacional en 2008, el 57.5 por ciento de los casos de violencia fueron cometidos contra mujeres, y 6.8 por ciento contra niños y 11.9 por ciento contra niñas menores de 18 años. Del total de violaciones registradas, el 66.4 por ciento fueron contra niñas menores de 18 años.


La violencia intrafamiliar constituye la segunda causa más frecuente de peritajes médico-legales en el territorio nacional. El 86 por ciento de las víctimas de violencia intrafamiliar y sexual en 2010 (8.427 víctimas) eran menores de edad y del sexo femenino. El 79 por ciento de los delitos a menores de edad ocurrieron en su casa de habitación, 14 por ciento en la vía pública y 3 por ciento en casa de algún vecino, pariente o amigo .


Pese a los avances normativos, institucionales y políticos es necesario hacer mayores esfuerzos para incrementar la prevención de violencia en sus distintas manifestaciones, la promoción de valores no violentos, y la participación activa de niñas, niños y adolescentes en acciones de prevención, respuesta y vigilancia.


Registro civil


Estimaciones realizadas a partir de los resultados del VIII Censo de Población y IV de Vivienda (INEC 2005), aproximadamente el 35 por ciento de los niños no son inscritos al nacer. A través de acciones coordinadas entre instituciones del gobierno (Ministerio de la Familia, Ministerio de Salud, Consejo Supremo Electoral, alcaldías municipales) y organizaciones especializadas en derechos de la niñez, principalmente el Centro de Derechos Humanos y Autonómicos de la Costa Atlántica, se busca reducirla al 20 por ciento.


Trabajo infantil


Los resultados de la Encuesta Nac muestran que en Nicaragua aproximadamente el 13.2 por ciento de la población comprendida entre los 5 a los 17 años se encontraba tional de Trabajo Infantil y Adolescente ENTIArabajando activamente y que 7 de cada 10 niños y adolescentes trabajadores son hombres. La encuesta no recoge las actividades que realizan las niñas y las adolescentes femeninas dentro de sus hogares. Las niñas, niños y adolescentes están trabajando en todas las ramas de la economía sin excepción. El 36 por ciento de trabajadores infantiles está en el rango de 5 a 13 años, por debajo de la edad mínima de admisión al empleo.


Impacto de la migración en la niñez


Se estima que existen alrededor de 720,000 nicaragüenses en el exterior, de los que casi la cuarta parte son niñas, niños y adolescentes entre 0 y 17 años (24.5 por ciento). Según la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil de Adolescentes - ENTIA 2005 el 7.2 por ciento de los migrantes eran menores de 13 años, mientras el 17.3 por ciento pertenecían al grupo de edades de 13 a 17 años. Se necesita fortalecer la coordinación de las instituciones involucradas en la respuesta a las familias con migrantes, para disminuir los niveles de vulnerabilidad de los que dependen las mismas.